La doctora Johanny Vargas, neumóloga, especialista en sueño y en microbiota del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), explicó que los microorganismos que habitan principalmente en el intestino mantienen una relación estrecha con distintos órganos y sistemas del cuerpo.
Durante una entrevista en Bienestar al Día, abordó su conexión con el cerebro, los pulmones, la piel, el sistema inmune y la manera en que comienza a formarse desde el nacimiento.
Cuando una persona piensa en cuidar su salud suele poner atención al corazón, los pulmones, los riñones o la presión arterial. Sin embargo, existe otro componente del organismo que ha despertado cada vez más interés: la microbiota, formada por los microorganismos que habitan en diferentes partes del cuerpo y que participan en numerosos procesos biológicos.
Durante una entrevista realizada por Yadhira Pimentel en Bienestar al Día, programa de salud del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), la doctora Johanny Vargas, neumóloga, especialista en sueño y en microbiota, explicó que este conjunto incluye bacterias, virus, hongos, parásitos, arqueas, protozoos y otros microorganismos que conviven con el ser humano.
“La microbiota no es más que el conjunto de microorganismos”, explicó Vargas, quien señaló que estos pueden encontrarse tanto en superficies externas, como la piel, como dentro del organismo.
Por eso no existe una sola microbiota. Puede hablarse de microbiota oral, pulmonar, intestinal, vaginal o de la piel, dependiendo del lugar donde habitan esos microorganismos.
La especialista sostuvo que se han descrito miles de géneros microbianos distintos y que la composición de cada persona presenta características particulares.
“La microbiota es única en cada persona”, indicó, comparándola con una especie de huella individual.
También explicó que el ambiente influye en su composición, al igual que la convivencia con otras personas y animales.
La mayor concentración está en el intestino
Aunque existen microorganismos en diferentes órganos, Vargas destacó que la mayor parte se concentra en el aparato digestivo y, particularmente, en el colon.
De ahí, explicó, surge buena parte del interés científico por la microbiota intestinal y su relación con procesos metabólicos, inmunológicos y neurológicos.
Según señaló durante la entrevista, una microbiota equilibrada se asocia con un funcionamiento adecuado del organismo, mientras que cuando existe un desequilibrio puede aparecer lo que se conoce como disbiosis.
“Cuando tenemos una microbiota equilibrada, nuestros órganos y sistemas deberían funcionar de una forma correcta”, expresó.
Por el contrario, agregó, cuando se produce una alteración en ese equilibrio pueden presentarse diferentes manifestaciones y enfermedades.
El intestino también se comunica con el cerebro
Uno de los aspectos abordados con mayor amplitud por la especialista fue la relación entre el intestino y el cerebro.
Esta comunicación se conoce como eje microbiota-intestino-cerebro.
Vargas explicó que una de las vías involucradas es el nervio vago, que conecta el intestino con el cerebro. También intervienen sustancias metabólicas, mecanismos relacionados con el sistema inmunológico y neurotransmisores.
La doctora mencionó particularmente la serotonina y destacó la importancia de la actividad intestinal en su producción.
Por esta conexión, explicó, la microbiota ha sido llamada en ocasiones el “segundo cerebro”.
Para Vargas, el equilibrio intestinal puede tener relación con la forma en que funcionan procesos asociados con las emociones, el comportamiento y determinados síntomas neurológicos.
Durante la conversación mencionó estudios que han observado disbiosis intestinal en pacientes con insomnio, ansiedad, depresión, alteraciones del comportamiento y cefaleas, aunque estas asociaciones deben valorarse dentro del contexto clínico de cada persona.
La especialista planteó que corregir determinados desequilibrios de la microbiota podría contribuir a mejorar algunos síntomas, siempre dentro de una evaluación médica integral.
¿Cuándo comienza a formarse la microbiota?
Otra de las preguntas planteadas por Pimentel fue en qué momento comienza a desarrollarse.
Vargas explicó que se trata de un proceso que empieza alrededor del nacimiento y continúa evolucionando durante los primeros años de vida.
Durante la entrevista citó investigaciones sobre la posible presencia o transferencia de microorganismos maternos antes del parto y explicó que la composición posterior puede verse influida por factores relacionados con la madre y con la forma en que nace el bebé.
Según señaló, la microbiota materna oral, intestinal y vaginal puede tener importancia en ese proceso de colonización inicial.
Por eso, conocer la microbiota intestinal abre una ventana diferente para comprender la salud: no solamente como el funcionamiento independiente de cada órgano, sino como una red de relaciones en la que billones de microorganismos conviven diariamente con el cuerpo humano.
Bienestar al Día
Es el programa de televisión del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), cuyo propósito es informar y educar a la población en temas de salud, motivándole a hacer de la prevención una parte esencial de su vida diaria.
Conducido por Yadhira Pimentel, el programa presenta entrevistas fundamentales a especialistas de la salud, así como otros contenidos basados en evidencia, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y a fortalecer una cultura de bienestar en la sociedad. Bienestar al Día se transmite todos los sábados a las 11:00 a.m., con retransmisiones a las 2:00 p.m., y de lunes a viernes a las 10:30 a.m., por CDN canal 37.
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